España es el país líder en exportación vínicola con los precios más asequibles en comparación con otros países pertenecientes a la Unión Europea, o incluso fuera de esta. Cuando tratamos el tema del sector del vino en España la estrategia que generalmente se lleva a cabo es la de cantidad más que calidad.

Como evidente ejemplo tenemos el caso del año pasado en el que las bodegas en España dirigieron el mercado mundial vinícola con una exportación de 22,8 millones de hectolitros por la gran suma de 2.850 millones de euros, según los documentos producidos por el Observatorio Español de los Mercados del Vino. Lo que sitúa a España por encima de principales adversarios como Francia que consiguió unas ventas de 15 millones de hectolitros. Por su venta récord, España solamente logró ganancias de 2.850 millones en diferencia a los 9.000 millones de ingresos que obtuvo Francia.

 

España, el país exportador de los países comunitarios

La principal fuente de exportación para los demás países comunitarios (Alemania, Francia, Italia, Portugal y Reino Unido que se llevan un 90% de las compras) es España con un total de 16 millones de hectolitros, de los cuales más de la mitad, exactamente 9 millones son vinos a granel. Francia resalta frente a los demás siendo el país en el que las exportaciones españolas sobrepasan los 6 millones de hectolitros.

España es el estado exportador más barato, vendiendo el litro a 1,25 euros, mientras que los italianos registraron 6.000 que estaban a 2,78 el litro. España se encuentra solo por arriba de Sudafrica con 1,23 euros y alejado de los creados en terceros países como los vinos Australianos que están a 3,1 euros.

España ha pasado de vender 14 millones de hectolitros en 1997 a 10 millones de hectolitros en 2017, causando esto una demanda interna; y una creación en desarrollo hasta llegar a los 42 millones de hectolitros.

Existe una gran exportación de graneles baratos pero se está llegando a la conclusión de que esto debe frenar. Se encuentran datos de los últimos años que demuestran cómo se ha ido disminuyendo el peso de los graneles baratos. Pese a esto en 2017 las ventas de España al extranjero aumentaron un 25% en volumen y un 7,6% en envío por el crecimiento del precio del 5%. Como ejemplo tenemos el caso de Francia, que España les exporta casi 5 millones de graneles a un precio de solamente 0,40 euros por litro. A pesar de su precio económico, su calidad no ha sido de tan buen agrado por los viticultores franceses ya que crean consecuencias negativas sobre sus fabricaciones.

Asimismo, en la exportación con el mercado alemán de los 3,9 millones de hectolitros un 2,15 son graneles a un precio de 0,38 euros el litro; teniendo el caso de Portugal muy de cerca con un millón de hectolitros de graneles pero a un precio de 0,44 euros el litro.

El mercado chino se une a la compra de vino español

Dejando a un lado las ventas a los países comunitarios, vemos que sobresale el mercado chino que en el último año aumentó en un 48% de volumen llegando hasta los 1, 4 millones de hectolitros, lo que le sitúa en el quinto puesto en el mercado del vino. Aunque este aumento fue solo el 21% frente a los 309 millones de Reino Unido. También con Estados Unidos y Canadá siguiéndole los pasos teniendo el primero 306 millones de euros y Canadá con un 50% de crecimiento en volumen y 25% en valor.