El aceite de Oliva es uno de los productos más emblemáticos dentro de la exportación agroalimentaria de nuestro país. De hecho, España se ha convertido en la primera productora mundial de aceite de oliva y aceitunas. También en su exportadora más notable, pues 300.000 toneladas de nuestro preciado aceite han fluido por todo el mundo en los últimos diez años.

El 80% de los productores de aceite de Oliva se encuentran en Andalucía, y en menor medida le siguen los de Extremadura, Castilla la Mancha, Cataluña y el resto de España. Este producto tan demandado viaja a más de 100 países y sus receptores primordiales son establecimientos, consumidores finales, restaurantes y tiendas gourmet de todos los continentes del planeta. Teniendo en cuenta las tendencias que van creciendo, las exportaciones de envasado son las que más protagonismo están tomando. Prueba fidedigna de ello es su duplicación en estos últimos cinco años y aún continúan en auge.

 

¿Por qué exportar el aceite de oliva?

Nuestros aceites tienen una calidad y un prestigio internacional inigualables, por lo que su aceptación en los mercados de todo el mundo hace que su exportación sea un objetivo crucial en cualquier estrategia de venta. Sobre todo en nuestra situación de mercado actual en la que el negocio aceitero tiene una rentabilidad muy baja en el mercado español. La exportación del aceite de oliva trae consigo beneficios claros para sus productores y en un gran número de casos se trata de una cuestión de supervivencia, sobre todo para las empresas más pequeñas.

Sin embargo, hay muchos factores a tener en cuenta para que la exportación del aceite de oliva sea exitosa. Para empezar, hay que conocer bien los mercados a los que se pretenda exportar, tener un plan de negocio específico, contar con un plan de marketing internacional, obtener una buena presencia digital de la marca, saber los requisitos de certificación y aduanas necesarios, comprender cómo funciona el transporte internacional, etc.

 

¿Qué he de saber para exportar aceite de oliva?

Es crucial para TheFoodTeam Internacional darte a conocer los pasos a seguir para iniciarte como exportador. En el caso en el que ya exportes, también te explicaremos que has de tener presente para fortalecerte como exportador. Para empezar, el proceso de exportación no es fácil y está lleno de decisiones estratégicas que determinan el éxito que puedas tener.

Una forma fácil de agilizar este proceso es contratar una agencia exportadora con experiencia que te asesore, como TheFoodTeam Internacional. Además, también has de asimilar los requerimientos legales, la documentación necesaria, las normas básicas para exportar y los canales indicados de distribución.

La exportación del aceite de oliva en España exige una documentación específica importante:

  1. Certificado de Origen: Este documento determina la procedencia del aceite y se necesita para fijar las medidas arancelarias; tales como las de acuerdo preferencial entre los países de la Unión Europea.
  2. Cerficiaciones Institucionales: Como el Certificado de exportación o fijación anticipada y el AGREX, que es necesario para autorizar la cantidad de producto agrario a exportar durante su tiempo de validez.
  3. El SOIVRE o Servicio Oficial de Inspección, Vigilancia y Regulación de las Exportaciones: Este escrito certifica el cumplimiento de los controles de calidad a los que son sometidos los productos alimentarios.
  4. Los Cerificados Sanitarios para los productos de consumo humano de origen vegetal y animal.
  5. Los Documentos de Exportación: Estos documentos abarcan todos los trámites aduaneros tales como el DUA (Documento Único Administrativo) y los documentos comerciales. Estos últimos incluyen las diferentes facturaciones realizadas en el proceso administrativo y comercial de la exportación así como también los documentos de transporte y pólizas de seguros.

El exportador también ha de conocer la legislación española y las legislaciones extranjeras que rijan su contrato internacional. Los negocios internacionales poseen referencias legales que han de ser dominadas por el exportador, como por ejemplo las emanadas por la Cámara Internacional de Comercio de París, CCI. El régimen aduanero y todos los detalles concernientes a los registros como los operadores, las clasificaciones de mercancías, las tarifas arancelarias y entregas intracomunitarias son incluidos dentro de la normativa a cumplir por el exportador.

 

¿Qué transporte debemos elegir?

Hay dos formas de transporte para exportar el aceite de oliva: El Transporte aéreo y el Transporte marítimo. Conociendo tanto las necesidades del mercado como las características del producto, tales como el costo, el valor en el mercado destino, su volumen y su peso, será más conveniente usar uno u otro.

Normalmente se elige el medio aéreo únicamente para productos de enorme valor añadido y de volumen pequeño o cuando es urgente la entrada del producto al mercado. También hay casos en los que un retraso de producción o una oportunidad muy repentina de mercado hagan que el transporte aéreo sea necesario para llegar con rapidez al país importador. En este tipo de casos merece mucho la pena su uso, muy a pesar de que sus costos sean mucho más elevados.

No obstante, cuando se pretende exportar un volumen y peso considerables de mercancía, es mucho más favorable elegir el transporte marítimo a pesar de ser más lento que el transporte aéreo. Esto último obliga a planificar una campaña de exportación con bastante antelación. El motivo de esto es que a parte del tiempo medio de un flete internacional en el Mediterráneo (5 días), en el Atlántico (12 a 20 días), en el Pacífico (25 a 35 días) y en Asia (25 a 50 días) también se ha de considerar el que conllevan otros procedimientos. Estos últimos son los trámites de los despachos de aduanas y las incidencias que puedan dar lugar a retrasos.